Sequía y escasez, demarcación a demarcación
Las 16 demarcaciones frente a su propia serie histórica
En estas mismas fechas, la media de los últimos 10 años es del 42,4%: 15,4 puntos por encima de lo habitual.
Último boletín:
Este indicador de escasez compara el agua embalsada de cada una de las 16 demarcaciones hidrográficas españolas con todas las lecturas de la misma semana del año desde 1988. No es una declaración oficial: mide, en percentil, cuánto se aparta cada demarcación de lo normal para estas fechas.
El conjunto de los embalses de España almacena 32.409 hm³, el 57,8% de su capacidad. Está 15,4 puntos por encima de la media de la última década para estas fechas (42,4%). En la última semana ha bajado 0,5 puntos.
Pero la sequía no es nacional: es de cada cuenca. El mismo porcentaje que en el Cantábrico sería alarma puede ser normalidad en un embalse del sureste. Por eso esta página compara cada demarcación con su propia serie histórica en estas mismas fechas, no con las demás.
La palabra sequía se usa para casi todo, y así no hay forma de entenderse. Esta página la baja al suelo con un indicador propio por demarcación hidrográfica: para cada una de las 16, el agua embalsada de la semana se sitúa frente a todas las lecturas de la misma semana del año desde 1988, las de casi cuatro décadas de Boletín Hidrológico Semanal. El resultado es un percentil: lo normal, lo raro y lo extremo, medidos en la serie y no opinados.
Comparar con «la misma semana» es la clave del método. Los embalses españoles se vacían todos los veranos y se recuperan —cuando llueve— en otoño e invierno; medir un agosto contra la media anual fabrica alarmas falsas. Medirlo contra los agostos de 38 años, no.
El indicador no sustituye a las declaraciones de los planes de sequía de las confederaciones: las complementa con memoria histórica. El cálculo, paso a paso, está en la metodología; el detalle de cada demarcación, en embalses por cuenca.
Demarcaciones, una a una
| Demarcación | Embalses | Llenado | Media 10 años | Frente a su media | Estado de escasez | Índice |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Cantábrico Occidental | 10 | 57,1% | 64,5% | -7,4 pts | prealerta septiembre de 2026 | 27,8 |
| Cantábrico Oriental | 4 | 54,8% | 72,6% | -17,8 pts | alerta septiembre de 2026 | 20,9 |
| Cuenca Mediterránea Andaluza | 12 | 63,3% | 37,4% | +25,9 pts | normalidad septiembre de 2026 | 88,7 |
| Cuencas Internas de Cataluña | 9 | 73,4% | 52,8% | +20,6 pts | normalidad septiembre de 2026 | 81,7 |
| Cuencas Internas del País Vasco | 2 | 71,4% | 70,5% | +0,9 pts | normalidad septiembre de 2026 | 62,6 |
| Duero | 35 | 47,7% | 45,9% | +1,8 pts | prealerta septiembre de 2026 | 41,7 |
| Ebro | 84 | 45,4% | 48,1% | -2,7 pts | prealerta septiembre de 2026 | 30,4 |
| Galicia Costa | 11 | 48,4% | 55,8% | -7,4 pts | prealerta septiembre de 2026 | 36,5 |
| Guadalete-Barbate | 8 | 74,9% | 35,8% | +39,1 pts | normalidad septiembre de 2026 | 91,3 |
| Guadalquivir | 62 | 68,8% | 32,4% | +36,4 pts | normalidad septiembre de 2026 | 80,9 |
| Guadiana | 40 | 72% | 37,8% | +34,2 pts | normalidad septiembre de 2026 | 86,1 |
| Júcar | 23 | 52% | 39,9% | +12,1 pts | normalidad septiembre de 2026 | 97,4 |
| Miño - Sil | 29 | 53,1% | 52,9% | +0,2 pts | normalidad septiembre de 2026 | 51,3 |
| Segura | 15 | 48,9% | 24,1% | +24,8 pts | normalidad septiembre de 2026 | 88,7 |
| Tajo | 51 | 53,6% | 45% | +8,6 pts | normalidad septiembre de 2026 | 75,2 |
| Tinto, Odiel y Piedras | 7 | 61,1% | 64,9% | -3,8 pts | prealerta septiembre de 2026 | 27,0 |
«Media 10 años» es el llenado medio de esa demarcación en estas mismas fechas durante la última década, ponderado por la capacidad de cada embalse. Cómo se calcula.
Nuestro indicador de escasez, explicado
El indicador de esta página es elaboración propia, no el indicador oficial de los planes especiales de sequía. Se calcula así: para cada demarcación, se compara su porcentaje de llenado actual (el volumen embalsado entre la capacidad) con las lecturas de la misma época del año —una ventana de ±10 días del calendario— en toda su serie desde 1988, y se obtiene el percentil. Con ese percentil se asigna el estado: normalidad (50 o más), prealerta (25–50), alerta (10–25) y emergencia (menos de 10). Los umbrales están alineados en espíritu con los planes especiales de sequía, pero el cálculo es nuestro, reproducible y declarado como tal.
El indicador oficial —que combina embalses con pluviometría, caudales y piezometría, y que tiene efectos administrativos— lo publica cada mes el Observatorio Nacional de la Sequía. Cuando busques la declaración formal de sequía de una demarcación, esa es la fuente.
¿Cómo se calcula este indicador de sequía?
La materia prima es la serie del Boletín Hidrológico Semanal del MITECO: más de 720.000 lecturas de 401 embalses desde 1988. Para cada demarcación se agrega el agua embalsada de la semana en curso y se busca su posición —su percentil— entre todas las semanas equivalentes de la serie. Un percentil 8 significa que en menos de uno de cada diez años la demarcación guardó menos agua en estas fechas; un percentil 60, que está por encima de lo habitual. No hay modelos ni previsiones por medio: solo la serie histórica y la semana en curso, con su fuente y su fecha citadas.
¿En qué se diferencia de la sequía «oficial»?
En España la sequía tiene definición administrativa. Los Planes Especiales de Sequía de las confederaciones hidrográficas calculan índices de estado que activan medidas y restricciones, y distinguen entre fenómenos que conviene no mezclar:
- Sequía meteorológica: falta prolongada de precipitaciones.
- Sequía hidrológica: caudales y reservas por debajo de lo normal.
- Escasez: el agua disponible no cubre los usos —riego, abastecimiento, industria—.
Nuestro indicador mide la tercera pata, la escasez embalsada, en términos relativos a la historia de cada demarcación. No activa restricciones ni las predice; responde antes que nadie a la pregunta que todo el mundo se hace cuando llega el verano: ¿esto es normal o no lo es?
¿Qué demarcaciones sufren más la escasez?
La serie retrata un desequilibrio estructural. Las cuencas atlánticas —Duero, Tajo, Guadiana— disponen de mucha capacidad de embalse y aguantan mejor los años malos; el arco mediterráneo y el sur —Segura, Cuenca Mediterránea Andaluza, Guadalete-Barbate— viven pegados a los percentiles bajos, y las Cuencas Internas de Cataluña atravesaron en 2023 y 2024 una de las peores secuencias de toda su serie. El mecanismo del vaciado estival lo explica la guía de por qué baja un embalse en verano; los embalses hoy en situación extrema, el ranking bajo mínimos.